AUMENTA LA COBERTURA DE TU WIFI EN 10 PASOS


Los routers WiFi actuales, y, especialmente, los que entregan las operadoras, son válidos para una amplia mayoría de hogares en cuanto a potencia de señal y cobertura se refiere. Sin embargo, a poco que tengamos un piso medianamente grande, con multitud de obstáculos físicos entre el router y nosotros, o, simplemente, vivamos en una de varias plantas, puede que estos mismos encaminadores nos den multitud de problemas para poder utilizarlos en todas las zonas de la casa. Más adelante os explicaremos cómo montar, para los casos más extremos, repetidores de señal que se encargan de amplificar nuestra señal a distancias donde un único router nunca podría llegar. Sin embargo, hay casos donde los problemas de cobertura no requieren que nos compliquemos tanto, y con solo aplicar algunas sencillas soluciones podemos mejorar la calidad de la señal para que llegue más lejos y cubra zonas a las que antes no llegábamos.

A continuación, os mostramos algunos trucos y consejos para mejorar la calidad de nuestra señal WiFi sin necesidad de tener más que un router, ni invertir grandes cantidades de dinero.

Diagnostica correctamente el problema

Paso 1. Analiza bien la situación

Aunque parezca un poco ridículo, cuando tenemos problemas de cobertura con nuestra red WiFi es importante estudiar exactamente cómo nos está afectando y, sobre todo, cuáles son los lugares más críticos. Es interesante dibujar un plano de nuestra casa e ir visitando cada una de las estancias con nuestro portátil para ir anotando la calidad de la señal que estamos obteniendo en cada lugar.

Para esta tarea tenemos multitud de posibilidades. Desde fijarnos en el indicador de señal y velocidad de enlace que nos muestran los detalles de la conexión de red de Windows, hasta apoyarnos en utilidades como WirelessNetView. Este programa, de menos de 100 Kbytes, nos muestra una lista de las redes inalámbricas detectadas a nuestro alrededor con información interesante sobre ellas. No tenemos más que fijarnos en el SSID de nuestra red WiFi e ir anotando cómo oscila el porcentaje de potencia de señal que llega hasta cada lugar de la casa.

La velocidad no nos importa cuantificarla ahora, pues sabemos que a medida que se degrada la calidad de la señal lo hace la velocidad, y no siempre de manera lineal. A partir de un 40-30% de calidad de señal trabajando con estándares g/n, la velocidad sufrirá constantes oscilaciones y la estabilidad de la conexión se verá comprometida por los constantes reenvíos de paquetes para corregir los errores producidos.

Paso 2. Posibles fuentes de interferencias

Una vez que tengamos el mapa de cobertura de nuestro hogar y hayamos detectado claramente qué ubicaciones son las más problemáticas, tenemos que fijarnos en los resultados para detectar posibles puntos fatídicos. Si las zonas más afectadas son las que están más alejadas del router WiFi queda claro que es un tema de distancia que tendremos que resolver ampliando o mejorando la señal. Sin embargo, hemos de estar atentos para detectar cifras que se salgan de lo normal.

Por ejemplo, si vemos que en una zona de la casa la señal llega más lejos en una dirección que en la contraria, o que específicamente es muy mala en una habitación que está relativamente cerca del router. Esta clase de comportamientos extraños puede ser debida a interferencias externas que están perturbando la señal de 2,4 GHz de nuestro WiFi. Los microondas afectan a la banda de frecuencia de 2,4 GHz (suerte que están en la cocina y se usan solo una pequeña parte del tiempo), lo mismo que los dispositivos Bluetooth que tengamos activados cerca del WiFi e, incluso, los teléfonos inalámbricos digitales (DECT). Precisamente, estos últimos son una fuente habitual de problemas (curiosamente más con determinadas marcas, como Panasonic), y conviene tenerlos lo más alejados que nos sea posible del router. Así, un inalámbrico DECT conectado junto al encaminador puede ser la causa de inestabilidades y cortes, especialmente cuando el teléfono inalámbrico esté en uso.

Por último, y siempre dependiendo de dónde residamos, podemos estar influenciados por factores externos. Si nuestra casa se sitúa junto a algún edificio oficial, puede que tengamos problemas con las señales WiFi por los inhibidores de frecuencias que se instalan en esa clase de lugares. Lo mismo si estamos muy cercanos a repetidores de telefonía, generadores de energía o rodeados de muchos otros puntos WiFi ubicados en el vecindario. Son casos extremos, pero se dan, y en esas situaciones es prácticamente imposible optimizar la señal por culpa de los factores externos. Solo queda cambiar de banda o de tecnología. Más adelante veremos que cambiando el canal de emisión podemos intentar resolver algunos de estos escenarios con eficacia.

Paso 3. Potencia de emisión

Tras analizar el problema, vamos a comenzar a mejorar en la medida de lo posible el alcance de nuestro router, comenzando por sus ajustes, y siguiendo por técnicas que implican cambiar su ubicación o instalar nuevas antenas. Centrándonos en los ajustes, y aunque no es la panacea, algunos routers WiFi permiten ajustar la potencia de emisión del módulo inalámbrico desde su interfaz de configuración. La utilidad de este ajuste es reducir la intensidad de la señal cuando nos encontramos muy cerca del dispositivo. Sin embargo, según los modelos, puede que este valor no venga ajustado por defecto al 100% de potencia, por lo que modificarlo puede hacernos ganar algo de cobertura de manera tremendamente fácil. Para comprobarlo solo tenemos que acceder a la configuración web del router (metiendo la puerta de enlace en el navegador y usando el usuario/contraseña que indiquen las instrucciones), y buscar en la sección de configuración inalámbrica una opción similar a Transmit Power.

Paso 4. El Modo de retransmisión

El siguiente ajuste que nos puede ayudar a arañar algunos metros a nuestra cobertura es el tipo de transmisión inalámbrica. Por una parte, podemos plantearnos directamente activar el modo 802.11b, aunque sin llegar a ese extremo, es interesante hacer que el router trabaje solo en el modo que realmente vamos a necesitar, aun a costa de perder compatibilidad con estándares más antiguos. Por ejemplo, si todos nuestros dispositivos soportan 802.11n, lo activemos exclusivamente en la configuración del router.

Otro ajuste interesante requiere comprobar si nuestro dispositivo ofrece banda dual. Aún es poco habitual, y solo lo encontramos en algunos modelos, pero si nuestra unidad (y los portátiles que usemos) permite la transmisión en 5 GHz en lugar de los habituales 2,4 GHz, lograremos cargarnos de un plumazo cualquier problema de calidad de señal producido por interferencias de otras redes o sistemas que funcionen en 2,4 GHz.

También tenemos otros ajustes realmente avanzados como el Fragmentation Threshold o RTS Threshold, que nos permite actuar sobre el comportamiento de la red a nivel de paquete de datos. Sin embargo, cambiar estos parámetros tan solo arañará mejoras en condiciones muy concretas, y las posibilidades de que las cosas empeoren son bastante altas, así que nuestra recomendación es no modificar sus parámetros.

802.11b, un estándar aún con mucho potencial

Cuando echamos la vista atrás y recordamos cómo hace solo unos años estábamos utilizando redes WiFi 802.11b con una velocidad de 11 Mbps, nos asoma una ligera sonrisa mientras nos damos cuenta de lo mucho que hemos evolucionado si la comparamos con 802.11n y sus 300 Mbps. Sin embargo, el estándar 802.11b sigue utilizándose hoy en día más de lo que imaginamos a pesar de su reducida tasa de transferencia.

Hay varias razones que explican esta situación, pero una de ellas es que permite dar más cobertura inalámbrica que el estándar g/n con un único router y a igual potencia de emisión y antenas, aunque sea a costa de sacrificar la tasa de transferencia. De hecho, mientras que para transferencias internas de equipo a equipo los 11 Mbps máximos que ofrece se quedan realmente cortos, si solo utilizamos el WiFi para navegar por Internet y nuestro router se queda algo corto de cobertura u ofrece una conexión poco estable, una de las primeras soluciones que podemos probar es cambiar el estándar a 802.11b. Si nuestra línea ADSL es de 10 Mbps o menos, no deberíamos notar un descenso de las prestaciones y, a cambio, sí una mejora de la estabilidad y el alcance de la señal en lugares donde el estándar 802.11g/n puede que no llegase bien.

Selecciona el medio óptimo

Paso 5. Localiza los canales ocupados

Antes comentábamos que una de las fuentes de interferencias y bajo rendimiento de un punto de acceso WiFi puede ser la presencia de otras redes inalámbricas cercanas. Si detectamos que estamos operando en un canal de radio muy saturado puede que nuestra señal tenga problemas para llegar a toda la casa, con lo que un simple cambio de canal puede ayudar mucho.

En estos casos lo primero que hay que hacer es escanear el espacio radioeléctrico y descubrir todas las redes presentes y los canales que están utilizando. Para ello, os recomendamos la utilidad inSSIDer. Una vez instalada, nos mostrará un listado con todas las redes inalámbricas detectadas junto a una larga lista de datos avanzados, como los canales de emisión de cada uno de los routers WiFi cercanos.

Paso 6. Elige el mejor medio

Si nos conectamos a la interfaz de configuración de nuestro router, en las opciones de la red WiFi, junto a valores básicos como el nombre del SSID, deberíamos encontrar un apartado llamado Wireless Channel en el que podemos seleccionar el canal de emisión de nuestra red. En muchos modelos esta opción viene marcada en automático para que sea el router el que detecte sin más el canal menos congestionado y actúe en consecuencia. Sin embargo, no os fiéis de esta función, pues sus resultados en muchos modelos son bastante decepcionantes. Por ello, es mejor seleccionar manualmente nuestro canal de acuerdo con los datos que hemos obtenido en el paso anterior.

Los canales que encontramos en los routers WiFi en Europa van del 1 al 13, que son los que operan entre los 2.401 y 2.483 MHz. El problema es que cada canal tiene un ancho de 22 MHz, por lo que, en realidad, unos se pisan a otros en determinadas frecuencias. Para no complicar las cosas con explicaciones complejas, os diremos que los únicos canales que no interfieren entre sí nunca son el 1, el 7 y el 13. Por ello, deben ser nuestra primera opción siempre que tengamos varios en uso y busquemos alguno que esté libre. En el caso de que estemos rodeados de puntos de acceso WiFi y todos o la mayoría de los canales estén ocupados, tendremos que usar una estrategia diferente, detectando los puntos de acceso más lejanos desde nuestra posición (con menor potencia de emisión) para usar sus canales en nuestra zona.

La mejor ubicación para tu router

Paso 7. Cuándo debes cambiar su posición

En el Paso 1 dibujábamos el plano de nuestra casa y registrábamos la situación cuarto por cuarto. Pues bien, si retomamos ese plano y nos fijamos en la distribución de nuestra vivienda y la posición que actualmente ocupa el router, quizá salte rápidamente a la vista que no está en la ubicación correcta.

Hay que tener en cuenta que las antenas incluidas por defecto (las MIMO de 802.11n son un caso aparte) son totalmente omnidireccionales, lo que quiere decir que envían la señal exactamente igual en todas las direcciones. Si tenemos el router en el salón, y esta habitación está justo en un extremo de la casa, estaremos enviando la mitad de nuestra señal al vecino y teniendo problemas para que llegue al extremo contrario de nuestra propia vivienda. En estos casos, hay que buscar una nueva ubicación que reparta de manera más uniforme la señal WiFi. Incluso, si vivimos en una casa con varias plantas, puede que una buena solución pase por colocar el router en una planta intermedia para que la señal llegue tanto abajo como arriba, aunque teniendo en cuenta que justo debajo del encaminador es donde probablemente tengamos la peor calidad de señal.

Paso 8. Coloca tu router con toda precisión

Al margen de lo anterior, y contando con elegir una ubicación centrada en nuestra vivienda, también es importante seleccionar el lugar y los materiales que rodearán al router si la cobertura es un aspecto sensible. Una buena posición puede ser lo alto de un mueble, pues estéticamente se verán poco los cables, y por calidad estamos elevando el emisor para que la señal se reparta de la mejor manera posible. Lo que siempre evitaremos es colocar el equipo en el suelo, dentro de muebles o armarios que lo único que harán será atenuar la señal, e, incluso, en falsos techos. Este último caso, utilizado por no pocos arquitectos de interiores, ofrece una estética perfecta, pero es la mejor forma de degradar la señal de nuestro equipo WiFi.

Por último, habrá que tener en cuenta los obstáculos que rodean al router, pues una pared de ladrillo típica puede atenuar la señal entre 3 y 6 dB según su grosor y material interno. Por ello, cuanto más liberado de obstáculos se encuentre, mucho mejor. Eso sí, las antenas externas deben estar siempre en ángulo de 90 grados respecto al suelo, y nunca debemos dejarlas tumbadas o plegadas.

Considera la opción de cambiar las antenas

Paso 9. ¿Qué lograrás cambiando las antenas?

Si todo lo anterior no ha logrado resolver nuestro problema de cobertura, antes de llegar a la solución definitiva (montar un repetidor), podemos plantearnos la instalación de antenas de mayor ganancia. Es una opción cada vez menos frecuente, pues actualmente los puntos de acceso cuentan con antenas fijas (no desmontables) o, peor aún, internas. En estos casos no tenemos opción de instalar antenas de mayor ganancia, salvo que seamos muy manitas y nos atrevamos a abrir el router y soldar algunos cables. Aun así, si nuestro encaminador permite desmontar las antenas de serie y conectar otras, lo que conseguiremos es amplificar la potencia de emisión y variar la forma en la que se reparte la señal radioeléctrica.

La amplificación se representa en dBi, y con 8-10 dBi de valor ya estaremos logrando resultados más que palpables. No es una ampliación cara (desde 10 a 15 euros tenemos antenas de razonable calidad), y los resultados pueden ser más que sorprendentes. Para los routers con antenas desmontables, su instalación es tan simple como desenroscar la antigua y enroscar la nueva.

Paso 10. Elige la antena idónea para tu casa

En Internet podemos encontrar multitud de tiendas on-line que nos venden antenas para puntos de acceso WiFi (www.maswifi.com, www.comprawifi.com, www.muchowifi.com, etc.). A la hora de elegir una tenemos que fijarnos en su nivel de amplificación (de 8 dBi en adelante), y, sobre todo, en su tipo. Las que más nos interesarán son las omnidireccionales, que reparten la señal 360 grados, aunque también tenemos las direccionales (yagi, de panel, parabólica, etc.), que envían la señal en una dirección concreta. Para una vivienda, donde nos interesa que la señal llegue a todos los lugares posibles, salvo instalaciones específicas, huiremos de estas últimas y buscaremos siempre una omnidireccional.

Fuente: PCActual

WINDOWS 10 QUIERE EVITAR DAÑOS POR ATAQUES INFORMATICOS


En lo que va de año ya hemos presenciado varios ataques informáticos de extrema gravedad, como el devastador WannaCry y el más reciente Petya. Además, hace tan solo unos días se confirmaba la noticia de la filtración de parte del código fuente de Windows 10, con la amenaza de seguridad que ello supone. Teniendo en cuenta la importancia de mantener nuestro sistema operativo actualizado para evitar estos ataques, Windows 10 empezará a recordarnos que debemos instalar la actualización más reciente.

En concreto, Microsoft enviará una notificación a todos aquellos usuarios que aún estén utilizando la versión 1507 de Windows 10, el sistema operativo más reciente de la compañía. En la notificación aparecerá una alerta indicando que están utilizando una versión que ya no recibe actualizaciones de seguridad, recalcando la importancia de actualizarla. En concreto, se incluirá un botón con el que actualizar a la versión más reciente sin tener que hacer nada más.

A pesar de que son muchos los usuarios a los que no le gusta recibir este tipo de notificaciones en sus equipos, se trata de un movimiento con el que Microsoft pretende ayudar a evitar los daños de ataques como WannaCry o Petya, que afectaron a usuarios con versiones antiguas de Windows. Por tanto, el hecho de que Microsoft esté tratando de conseguir que sus usuarios actualicen su sistema operativo es más que comprensible.

Llegados a este punto no podemos dejar de destacar la importancia de utilizar siempre versiones actualizadas de nuestro software, independientemente de que hablemos de un smartphone o de un ordenador.

Fuente: Microsoft.

¿PROBLEMAS CON LOS USB? PRUEBA DESACTIVANDO LA FUNCION DE SUSPENSION SELECTIVA DE USB EN WINDOWS 10


El puerto USB es el más utilizado para conectar todo tipo de dispositivos, desde discos duros, ratones y teclados hasta lámparas y neveras. Sin embargo, todo lo que se conecta a estos puertos suele consumir bastante energía por lo que, si no tenemos cuidado, es fácil que podamos ver cómo se agota la batería de nuestro ordenador más rápido de lo normal. Para intentar solucionar esto, Microsoft implemento una nueva característica a su sistema operativo, la suspensión selectiva de USB.

La suspensión selectiva de USB es una nueva característica de Windows 10 que permite poner al sistema automáticamente en un modo de “bajo consumo” cuando no se está utilizando para ahorrar energía. Esta función funciona por igual tanto en los ordenadores de sobremesa como en los portátiles, aunque estos últimos es su principal objetivo, ya que está pensada principalmente para prolongar al máximo la duración de la batería.

Aunque la idea y el concepto están bien pensados, muchos usuarios están reportando problemas con algunos periféricos USB conectados al ordenador de manera que, al entrar en suspensión, dejan de funcionar. Por ello, si estamos teniendo problemas a la hora de conectar y utilizar todo tipo de periféricos USB en Windows 10, desactivando esta función de suspensión selectiva de USB probablemente podamos acabar con ellos y hacer que nuestros dispositivos funcionen sin problemas.

Cómo desactivar la suspensión selectiva de USB en Windows 10

Para poder desactivar esta función, debemos ir a las opciones de energía de nuestro Windows 10. Para ello, entraremos al Panel de Control > Hardware y Sonido > Opciones de energía y, desde allí, cambiar la configuración del plan de energía habilitado.

Una vez dentro de la configuración de nuestro plan de energía, abriremos las opciones avanzadas del plan y nos desplazaremos en la nueva ventana que nos aparece hasta el apartado “Configuración de USB > Configuración de suspensión selectiva de USB” y, desde aquí, deshabilitaremos esta nueva característica. Una vez deshabilitada la opción para nuestro plan, simplemente guardamos los cambios y listo.

A partir de ahora, esta función de suspensión de USB estará deshabilitada en nuestro ordenador. Una vez desactivada esta función ya podemos probar si todo vuelve a funcionar con normalidad. De no ser así, es recomendable volver a habilitar la función por defecto para evitar crear conflictos con otros componentes o dispositivos y buscar una solución alternativa según la causa del problema, como, por ejemplo, buscar actualizaciones de drivers.

Fuente: Softzone.es

 

10 CONSEJOS PARA PREVENIR EL ROBO DE TU LAPTOP


El robo o pérdida de ordenadores portátiles está a la orden del día y más si se trata de un equipo con el atractivo de un Ultrabook Profesional, que los convierte en un bien preciado para “los amantes de lo ajeno”.

Son millones los portátiles perdidos o robados anualmente en aeropuertos, estaciones de tren u otros zonas públicas grandes o pequeñas. También por robos directos en hogares o empresas en una tendencia que crece sin parar, además de las habituales en seminarios, conferencias o bibliotecas.

Además del coste directo del hardware, dejar en manos de ladrones o de terceros nuestros datos o contraseñas puede suponer un precio incuantificable. Más allá de datos personales, la preocupación de los profesionales y administradores de sistemas ante lo que supone de pérdida corporativa es notable.

Por todo ello, es obligado para profesionales y usuarios la adopción de medidas como estos consejos básicos para evitar que roben tu Ultrabook, intentar recuperarlo o minimizar daños.

  1. Anota el número de serie y haz una discreta marca para poder identificar el equipo en caso de robo.
  2. Nunca dejes tu Ultrabook a la vista, ni siquiera en la habitación de un hotel. En el coche, mejor en el maletero u oculto bajo los asientos, teniendo cuidado con la temperatura interior.
  3. Realiza copias de seguridad de tus datos de forma periódica
  4. Activa los sistemas de seguridad integrados, como una contraseña de desbloqueo o el lector de huella digitales, casi un estándar en fabricantes como HP.
  5. Utiliza los sistemas de anclaje para asegurar tu equipo en seminarios, conferencias o bibliotecas.
  6. Activa sistemas antirrobo como el Sistema Anti-Robo Prey que rastrea tu laptop o móvil donde quiera que estén, en cualquier parte del mundo desde cualquier parte del mundo.
  7. Indica en una pegatina tu nombre y teléfono móvil para que puedan ponerse en contacto contigo en caso de extravío.
  8. Mantén tus archivos más valiosos en carpetas encriptadas y, si utilizas servicios de almacenamiento online, guarda las contraseñas a buen recaudo.
  9. Protege los datos, dispositivos e identidades con soluciones como la cartera Client Security de HP, que incluye HP Drive Encryption, HP Device Access Manager con Just in Time Authentication y HP Secure Erase.
  10. Informate si tu seguro cubre al equipo o si existe la posibilidad de contratar ese servicio.

Fuente: Muycomputerpro.com

 

APRENDE A PROGRAMAR TAREAS EN WINDOWS 10


El Programador de tareas de Windows es una herramienta que lleva existiendo en el sistema operativo de las ventanas desde hace muchos años. Sin embargo, no es precisamente popular, y resultaría bastante sorprendente si conoces al menos una persona que lo use de forma regular.

Esta función de programar tareas puede llegar a ser muy útil si decides que hay cosas que te gustaría que tu ordenador hiciera siempre por ti, especialmente cuando se trata de las tareas más repetitivas. La aplicación te deja elegir horarios o circunstancias exactas en las que un proceso debe llevarse a cabo, y usarla no es nada complicado, así que te explicamos cómo.

Establecer recordatorios, decidir cuando el ordenador se apaga y cuando entra en suspensión, programar una hora para que el sistema despierte de forma automática, iniciar aplicaciones de forma automática cuando inicias sesión, borrar todos los archivos de una carpeta, enviar emails de forma automática, etc. Son todas cosas que puedes hacer con el Programador de tareas en casi cualquier versión moderna de Windows.

El programador de tareas en Windows 10

Aunque prácticamente no ha cambiado nada y en Windows Vista luce exactamente igual que en Windows 10, en la última versión del sistema de Microsoft, el Programador de tareas no ejecuta algunas ordenes si el nuevo modo ahorro de batería está activo. Es básicamente la única diferencia entre Windows 10 y las otras versiones de Windows.

Por esa razón deberás tener en cuenta que cuando el modo de batería esté activo, una tarea programada no se llevará a cabo si debe iniciar cuando el ordenador está en reposo o llevando a cabo el mantenimiento automático, o si la tarea no está programada para ejecutarse cuando el usuario haya iniciado sesión.

Cómo programar tareas

 

Presiona el botón de inicio y escribe “programar tareas” o “programador de tareas”, aunque los resultados parecen diferentes, los dos abren la misma ventana principal de la herramienta. Lo primero que notarás seguro es lo retro, aburrido y aparentemente complicada que luce la interfaz de este programa, pero no es tan complicado.

El Programador de tareas tiene tres columnas de información. En el panel de la izquierda hay una lista de carpetas donde se organizan las tareas programadas, en el medio está el resumen del Programador de tareas con todas las que se encuentran activas de momento, y a la derecha está el panel de Acciones que te da acceso rápido a elementos frecuentes.

Para crear una nueva tarea debes hacer click en Acción y luego en Crear tarea básica. La opción “Crear tarea” es un poco más avanzada, no tiene asistente y te deja crear la tarea directamente desde el panel de propiedades. Así que, para empezar usaremos el asistente. Asigna un nombre y una descripción a tu tarea y haz click en siguiente.

Ahora deberás elegir cuando quieres que se inicie la tarea. Puede ser a diario, cada semana, cada mes, una sola vez, cuando se enciende el equipo, cuando un usuario inicia sesión, o cuando se registre un evento específico. Esto es el desencadenante o “trigger”.

Ahora debes elegir la acción, que en mi caso es iniciar un programa. Las opciones para enviar un correo o mostrar un mensaje puede ser elegidas, pero al estar en desuso en Windows 10, no tendrá éxito la programación de la tarea. Sí, no tiene sentido que aparezcan ahí.

Lo siguiente es examinar las carpetas de tu equipo en busca de la ruta al programa que quieres ejecutar. Puedes hacerlo de forma sencilla si tienes un acceso directo en el escritorio, solo busca el icono de tu programa, haz click derecho sobre él, luego en propiedades y copia la ruta de Destino

Para finalizar verás un mensaje de resumen sobre tu tarea, si marcas la casilla “Abrir el diálogo de Propiedades para esta tareas al hacer click en Finalizar” tendrás acceso a muchas más opciones. Es el mismo panel que aparecería si creas una tarea sin usar el asistente.

Tu tarea aparecerá ahora en la lista de Tareas activas. Si haces doble click sobre ella podrás acceder a sus propiedades pero no podrás cambiar nada. Para editar las propiedades de una tarea ya programada debes seleccionarla y luego en el panel de acciones a la derecha, hacer click en esa misma opción.

Desde las propiedades puedes añadir más desencadenadores y acciones a una misma tarea, puedes cambiar el grupo o usuario que ejecutará la tarea, puedes darle privilegios de administrador a una tarea, puedes cambiar ciertas condiciones referentes a la inactividad del equipo, el nivel de corriente, o la conexión de red, puedes activar un historial y varias cosas más.

Programar una tarea usando un script

Así como puedes programar el inicio de un programa específico que esté instalado en Windows, puedes programar la ejecución de un comando a través de la utilización de un script. Para darte un ejemplo usaremos esta idea de How to Geek que nos deja programar el borrado automático de todos los archivos de una carpeta cada cierto tiempo.

Esto podría venirte útil en el caso de una carpeta como la de Descargas. Si acumulas muchas cosas ahí para las que luego no tienes uso, programar una tarea que se encargue de limpiarla quizás una vez por semana, podría venir muy bien.

Abre el Bloc de notas de Windows o un editor de texto como Notepad++ (si lo tienes instalado) y pega el siguiente código en un nuevo documento:

REM Remove files older than 30 days

forfiles /p "C:\Users\TuNombreDeUsuario\Descargas" /s /m . /c "cmd /c Del @path" /d -30

La primera linea es solo una descripción de la tarea “Remover archivos de más de 30 días de antigüedad”, esto puedes cambiarlo si lo deseas. En la ruta de la carpeta debes reemplazar el texto con tu nombre de usuario de Windows y la carpeta que quieres limpiar, hemos puesto la de Descargas, pero tu puedes cambiar la ruta por la que quieras.

El número 30 se refiere a los días que deben pasar antes de que un archivo pueda ser borrado. Puedes cambiar el número por el que quieras también. Ahora guarda el documento con el siguiente nombre: LimpiarArchivos.bat. O lo que se te ocurra, siempre que la extensión sea .bat.

Abre el Programador de tareas, crea una nueva tarea básica y dale un nombre y descripción, elige la frecuencia que prefieras para desencadenar la tarea, selecciona la Acción Iniciar un programa, y cuando hagas click en examinar busca el archivo .bat que acabas de crear. Haz click en siguiente, y luego en finalizar.

Como ves el Programador de tareas puede ser muy útil, y si te parecen interesantes sus posibilidades puedes aprender sobre otras cosas que automatizar con él. También puedes aprovechar y revisar todas las tareas que las aplicaciones que utilizas han programado en tu ordenador, y si encuentras algo que no necesites, siempre puedes desactivarlo para que no consuma recursos. Sin embargo, no es recomendado que juegues con las tareas que programa el mismo Windows si no sabes bien lo que estás haciendo, así que ve con cuidado.

Fuente del Post Genbeta.com

 

TRUCOS DE EXCEL QUE POCOS CONOCEN


Hola a todos. Con Excel es muy fácil hacer lo básico y muy difícil conseguir lo que uno realmente quiere, sobre todo cuando se intenta en un tiempo reducido. A pesar de su excelente diseño, la hoja de cálculo más famosa es capaz de hacernos sentir como auténticos principiantes.

Por eso queremos Compartir cinco trucos poco conocidos para Excel, son trucos bastante útiles e interesantes para sacarle más partido a la hoja de cálculo: compartir un XLS entre varios usuarios, usar formatos condicionales, inmovilizar paneles, crear listas desplegables y aplicar el pegado especial.

Trabajar en equipo con una misma hoja de cálculo

Escenario: una oficina, un disco compartido y varias personas que desean editar un archivo XLS al mismo tiempo (al estilo Google Docs). El primero que abra el archivo tendrá el control del mismo e imposibilitará la edición por parte de los demás:

Para evitar que alguien vaya a tomar un café y deje la hoja de cálculo bloqueada, es necesario compartir el libro. En Microsoft Office 2007, 2010 y 2016 ve a la pestaña Revisar y haz clic Compartir libro. En el cuadro de diálogo, marca la casilla y haz clic en Aceptar. En la pestaña Uso avanzado puedes definir el tamaño del historial de cambios o cómo resolver conflictos.

No perder nunca de vista las celdas de referencia

Cuando te muevas por una hoja de gran tamaño, es muy posible que no quieras perder de vista algunas celdas, como las del encabezado. La función Inmovilizar paneles, disponible en el menú Ver o Vista, “congela” las celdas que tú quieras para que siempre sean visibles.

Otra forma de conseguir lo mismo es a través de las vistas separadas. Fíjate en las barras de desplazamiento: adyacentes a los botones con flecha hay diminutos rectángulos. Arrástralos para crear una vista independiente con todas las filas y columnas que necesites.

Decorar las celdas según su valor

Por muy sofisticada que sea, una hoja de cálculo sin colores será ignorada vilmente. No, no nos referimos a pintar las celdas al azar, sino a usar el color para facilitar la lectura de la hoja; puesta al servicio de los datos, la estética juega un papel muy importante. Para ello, tu mejor aliado es el menú de Formato condicional

Las opciones de formato condicional decoran las celdas seleccionadas a partir de los datos que contienen. Las escalas de color y los conjuntos de iconos, por ejemplo, son perfectos para expresar la posición relativa de una cantidad con respecto al total de las mismas. Son efectos atractivos y fáciles de aplicar.

Crear una lista desplegable

Supón que estás llenando una hoja de cálculo con las notas de tus alumnos. Para no tener que escribir las valoraciones para cada fila, ¿qué mejor que una lista desplegable? Reducen los errores y son fáciles de crear. Escribe los valores iniciales en un grupo de celdas, ve al menú Datos y abre el panel de Validación de datos.

Elige “Lista” como criterio de validación, haz clic en el botón del campo Origen y selecciona las celdas con los valores disponibles. Una vez que aceptes, todas las celdas que hayas validado tendrán listo el menú desplegable.

Las maravillas del pegado especial

¿Quieres más opciones a la hora de pegar valores? Copia unos datos, haz clic derecho sobre una celda vacía y elige “Pegado especial“. La potencia de este cuadro diálogo es asombrosa, pues permite pegar únicamente lo que interesa, como fórmulas o formatos, y llevar a cabo operaciones aritméticas.

La casilla Saltar blancos evita que reemplaces valores con casillas en blanco, mientras que Transponer efectúa una operación utilísima: convertir filas en columnas y viceversa.

Y tu ya conocias estos trucos ? Te han sido utiles ? Conoces algun otro truco, no dudes en compartirlo, o dejarlo en un comentario.

Fuente del Post Maestrodelacomputacion.net

Guardar

TRES TRUCOS SUPER UTILES PARA MICROSOFT WORD


Hoy traemos una serie de trucos para Word que te ayudarán a aumentar la productividad. Son tres trucos sencillos encarados a la redacción y que deberían agilizar tus procesos de creación de textos. ¿Apuntas?

Cómo cortar y pegar varios textos o imágenes a la vez

Cuando cortas un trozo de texto, un link o una imagen, notas una sensación extraña en el cuerpo, como si de repente estuvieras cargando con algo que necesitas soltar cuanto antes. Y piensas, ¿por qué no podré cortar varios textos e imágenes a la vez y pegarlos todos juntos al final? Pues sí, se puede, aunque no te valdrá con el clásico “Ctrl + C” y “Ctrl + V”.

Para acumular varios textos o imágenes cortados en el portapapeles, dentro de Word, tendrás que seleccionar el trozo a cortar y luego clicar “Ctrl + F3”. Los datos seleccionados se transportan a una utilidad que tiene Word, similar al portapapeles, y que permite mantener tanto textos e imágenes como quieras hasta que los pegues en algún sitio. Para pegarlos, como decíamos, tampoco se hará de la forma tradicional, sino utilizando el comando “Ctrl + Shift + F3”. Todo lo que hayas cortado aparecerá en el orden en el que lo hayas cortado.

Cómo saltarse la pantalla de inicio

Hasta su última penúltima edición, la de 2013, cuando querías abrir un documento en blanco de Microsoft Word bastaba con que ejecutaras el programa y éste directamente te creaba la hoja en blanco. Sin embargo, en la versión de 2013, Microsoft decidió crear un paso intermedio en el que se ofrece la posibilidad de abrir documentos con un formato determinado. Lo mismo sucede para Excel y PowerPoint, otros dos productos estrella del paquete Office.

Si eres de los que quiere empezar con una hoja en blanco directamente, también puedes, aunque deberás indicárselo a cada programa de forma específica. Para ello. abre un documento en blanco de Word y, del menú superior, selecciona “Archivo”. Ahora se habilitará un menú lateral en el que tendremos que dirigirnos a “Opciones > General” y, en la parte de “Opciones de inicio”, desmarcar el campo “Mostrar la pantalla inicio cuando se inicie esta aplicación”. Nunca más volverá a molestarnos esa pantalla inicial… salvo que volvamos a marcar ese campo.

Cómo insertar un texto aleatorio y con formato

Microsoft Word ofrece la opción de generar un texto aleatorio con cierto formato, una opción muy útil si estás redactando un tutorial o si quieres únicamente crear una plantilla con un formato específico para que todos tus documentos queden iguales. En lugar de ir a buscar el clásico lorem ipsum a alguna página externa, Microsoft Word lo genera de forma automática mediante una orden concreta, como por ejemplo “=lorem(3,3)”. Si escribes eso en un documento de Word, el editor entenderá que le estás pidiendo un lorem ipsum de tres párrafos y que tendrá tres frases cada uno.

En caso de que no quieras un texto en latín, Word también ofrece la opción introduciendo la siguiente orden: “=rand(4,4)”. En este caso, se generará un texto aleatorio que tendrá cuatro párrafos con cuatro frases cada uno de ellos. Como veis, la primera orden numérica indica el número de párrafos y la segunda el número de frases que debe tener cada párrafo.

Fuente del Post PCActual.com

Guardar

COMO DESINSTALAR CUALQUIER APLICACION DE WINDOWS 10


Microsoft alegró un poco a los usuarios que no tienen uso para sus aplicaciones de Windows 10, cuando dijo que pronto nos dejaería eliminar las apps que vienen por defecto con el sistema. Aunque han mejorado mucho desde Windows 8, las aplicaciones como Correo y Calendario, Groove Music, Mapas, El Tiempo, etc, no son precisamente las favoritas de la mayoría, y es molesto que no puedas desinstalarlas si así lo quieres.

Aún con la llegada de Windows Creators algunas algunas aplicaciones segiran siendo obligatorias y ni desde la Windows Store, el menú de Configuración o el clásico Panel de Control, podemos desinstalarlas. Sin embargo, existen soluciones de terceros que ofrecen una solución sencilla a esto, y si quieres desinstalar todas las apps Modern que vienen por defecto en Windows 10, puedes hacerlo.

Si abres el menú de configuración de Windows, haces click en Sistema y luego en Aplicaciones y características, puedes ver una lista con todas las aplicaciones instaladas y al hacer click sobre cualquiera de ellas verás dos botones: modificar o mover y desinstalar. Las aplicaciones Modern que vienen por defecto con Windows 10, tienen esas dos opciones desactivadas y no puedes usarlas.

Si vas al Panel de Control y buscas la opción para desinstalar un programa, ni siquiera verás esas aplicaciones en la lista. Así que para deshacerte de ellas tendrás que recurrir a otros métodos, y los más sencillos pasan por utilizar alguna de las herramientas que te recomendamos a continuación.

CCleaner

Esta herramienta es mayormente conocida por sus funciones para ayudar a eliminar los archivos basura de Windows y mantener el sistema limpio. CCleaner también incluye una herramienta adicional para desinstalar programas. A diferencia del panel de control de Windows, el desinstalador de CCleaner incluye todas las aplicaciones instaldas en el ordenador, incluso las apps de Chrome.

 

Con este programa sí puedes desinstalar todas las aplicaciones Modern que Windows 10 bloquea. Es tan simple como abrir CCleaner, seleccionar la opción Herramientas, hacer click en Desinstalar programas, elegir el que quieras quitar y aceptar. Puedes hasta eliminar el centro de opiniones. La única desventaja es que tienes que eliminar una por una.

10AppsManager

Esta alternativa es una diseñada específicamente para la tarea que nos interesa. 10AppsManager fue desarrollado por Lavish Thakkar, para TheWindowsClub. Funciona con Windows 10 de 32 y 64 bits y ofrece una herramienta sumamente sencilla y directa al grano para desinstalar todas las aplicaciones Modern que vienen con el sistema

 

 

Lo único que debes hacer es descargar el programa, extraer el archivo comprimido y ejecutar 10AppsManager.exe. La ventana que aparece te muestra todas las aplicaciones Modern que puedes desinstalar en un click, o te ofrece la opción de quitarlas todas a la vez. Es recomendado que crees un punto de restauración antes de hacer esto, en caso de quieras regresar al estado anterior. También puedes usar el mismo programa para reinstalar aplicaciones.

Fuente del  Post Genbeta.com

ALGUNOS DATOS PARA ASEGURAR TU ROUTER


ku1iqof4rox16un5j7mg

Los Routers Wi-Fi pueden dar bastantes dolores de cabeza solamente por preocuparte si alguien esta robando tu conexión. Usted paga por el ancho de banda que usted recibe y es por esto que debe tomar todas precauciones necesarias para proteger su señal

Y una de las razones para hacer esto es que las conexiones piratas a su router le restan velocidad a su conexión e inclusive hay personas inescrupulosas que realizan acciones ilegales con su conexión cuestión que puede traerle muchos problemas e incluso del tipo legal

Los usuarios ilegales causan problemas de rendimiento y aquí te muestro algunos datos que pueden mantener a estos piratas fuera de tu señal de Wifi

Cifrado de la contraseña

Nunca deje su router abierto sin una contraseña, y hay muy pocas razones para no cifrar la señal inalámbrica con seguridad WPA2.

Apague la radiodifusión de su red Wifi

Esta es una característica disponible en casi todos los routers. Por ejemplo, el nombre de su router o SSID es lo que identifica su red y desactivando esta opción impide que los forasteros localicen el nombre de su red y se conecten. Esta opción se encuentra típicamente en la página de configuración del router inalámbrico en el software de gestión del router. de esta manera el nombre de su red no aparece en las exploraciones de red inalámbrica de otras personas.

Obtener una aplicación de monitorización de red

Estas aplicaciones se puede utilizar para ver si tiene usuarios no deseados, hay una aplicación llamada Fing que lleva a cabo una exploración de la red y brinda un reporte con información tales como nombres de host, direcciones IP, direcciones MAC, y más. Si hay alguna información que no reconoce, puede investigar y descubrí que si alguien o algo es de la red que no debe ser

Bueno estas son solo algunos consejos que le podrían ser de útilidad a la hora de proteger su red Wifi, espero les sea de Ayuda….

finaldepost1

COMO INSTALAR WINDOWS 10 EN UNA MAC CON BOOT CAMP


Imac Windows 10

Apple recientemente ha publicado la versión 6.0 de Boot Camp cuyo aspecto más destacado es el soporte para Windows 10 en Mac.

Boot Camp es el software oficial de Apple que permite ejecutar sistemas operativos alternativos a OS X, como Windows o Linux, en ordenadores Mac con procesador Intel. No se trata de virtualización sino de instalar ambos sistemas en distintas particiones del mismo equipo, eligiendo el inicio de cada uno de ellos con un cargador de arranque, de la misma manera que trabajamos en PCs que no son Macs.

Al igual que en la instalación de Windows 10 en cualquier PC, la nueva versión de Boot Camp permite el modo actualización (si ya tenías instalado Windows 7 o Windows 8.1) o instalaciones limpias, desde los DVD o USB oficiales para venta en retail que están a la venta o con medios del usuario creados con la utilidad de discos de OS X mediante las imágenes ISO facilitadas por Microsoft.

Boot Camp soporta todo el hardware de los Mac compatibles incluyendo periféricos propios como los teclados, trackpad y ratones Apple, la SuperDrive, el nuevo puerto USB-C instalado en el MacBook y otros como Thunderbolt y USB 3.0. Lógico teniendo en cuenta que un Mac no deja de ser un PC con sistema operativo OS X.

Apple ofrece guías para instalaciones limpias y actualizaciones para esta versión con soporte para la instalación de Windows 10 de 64 bits en un buen número de ordenadores Mac. Te dejamos con la lista completa de los modelos compatibles:

  • MacBook Pro (Retina, 15 pulgadas, mediados de 2015)
  • MacBook Pro (Retina, 13 pulgadas, principios de 2015)
  • MacBook Pro (Retina, 15 pulgadas, mediados de 2014)
  • MacBook Pro (Retina, 13 pulgadas, mediados de 2014)
  • MacBook Pro (Retina, 15 pulgadas, finales de 2013)
  • MacBook Pro (Retina, 13 pulgadas, finales de 2013)
  • MacBook Pro (Retina, 15 pulgadas, principios de 2013)
  • MacBook Pro (Retina, 13 pulgadas, principios de 2013)
  • MacBook Pro (Retina, 13 pulgadas, finales de 2012)
  • MacBook Pro (Retina, mediados 2012)
  • MacBook Pro (13 pulgadas, mediados de 2012)
  • MacBook Pro (15 pulgadas, mediados de 2012)
  • MacBook Air (13 pulgadas, principios de 2015)
  • MacBook Air (11 pulgadas, principios de 2015)
  • MacBook Air (13 pulgadas, principios de 2014)
  • MacBook Air (11 pulgadas, principios de 2014)
  • MacBook Air (13 pulgadas, mediados de 2013)
  • MacBook Air (11 pulgadas, mediados de 2013)
  • MacBook Air (13 pulgadas, mediados de 2012)
  • MacBook Air (11 pulgadas, mediados de 2012)
  • MacBook (Retina, 12 pulgadas, principios de 2015)
  • iMac (5k Retina, 27 pulgadas, mediados de 2015)
  • iMac (Retina 5K, 27 pulgadas, finales de 2014)
  • iMac (21,5 pulgadas, mediados de 2014)
  • iMac (27 pulgadas, finales de 2013)
  • iMac (21,5 pulgadas, finales de 2013)
  • iMac (27 pulgadas, finales de 2012)
  • iMac (21,5 pulgadas, finales de 2012)
  • Mac mini (finales de 2014)
  • Mac mini Server (finales 2012)
  • Mac mini (finales de 2012)
  • Mac Pro (finales de 2013)

Fuente: http://www.muymac.com/

finaldepost1